20 diciembre 2016

Fox in a Box escape room sala de juegos estilo #Borderlands y Agatha Christie en #Madrid

Fox in a Box es una revolucionaria sala de juegos de escape situada en un histórico espacio de Chueca, las bóvedas subterráneas de la calle Infantas. En cada una de sus salas, cobran vida las historias como las de Agatha Christie o los videojuegos de escape como Borderlands, con la particularidad de que en tan solo 60 minutos puedes resolver el enigma que ‘salvará al mundo'

Dos salas, dos historias, dos enigmas por resolver y una forma completamente nueva de vivir los juegos de escape, que consisten en resolver un enigma, en pareja o en grupo, para salir de una habitación en menos de 60 minutos. ‘Fox in a Box’, en un local histórico de Chueca, da un paso más en el fenómeno de los escape rooms convencionales, con historias más contemporáneas, mayor implicación de los game masters y los jugadores, que deben caracterizarse antes de entrar en la sala. Una forma de ocio que ya ha revolucionado media Europa y que llega a la capital para mostrar lo que ellos ya han denominado live escape game revolution.

Lugar: C/ Infantas, 25, Madrid
Reservas: vía web y por teléfono 691 666 715
Precio medio: grupos de 2 y 3 personas, 55€. 4 personas, 65€. 5 personas, 75€. 6 personas, 90€.
De martes a jueves, 10% de descuento en la entrada por la mañana.

Horario: abre todos los días pero es imprescindible reserva
- Lunes de 16:15 a 23:15 (a esa hora comienza el último juego)
- Martes, jueves y viernes de 11 a 23:15
- Miércoles de 11 a 21:30
- Sábados de 9:15 a 23:15
- Domingos de 9:15 a 21:30

El punto de partida sigue siendo el mismo de un escape room tradicional: un complicado enigma por resolver y diferentes herramientas repartidas por la habitación que deberán ser utilizadas por los jugadores para descifrar el enigma; el tiempo para resolverlo, y poder salir del espacio, no puede superar los 60 minutos. Aunque Fox in a Box supone una evolución hacia la versión 2.0. Aquí se da mayor importancia a la ambientación y la capacidad de sumergir al jugador dentro de la historia. Para conseguirlo han incluido complejos mecanismos que contribuyen en la ambientación de las salas, para crear dos ficciones contemporáneas muy bien hiladas y un entorno completamente genuino: las históricas bóvedas subterráneas de la calle Infantas.

Esta vía, en el barrio de Chueca, es conocida por su historia y más aún por sus leyendas que giran en torno a estos espacios subterráneos, que han sido escenario de momentos históricos claves como el Motín de Esquilache o la Guerra Civil; relacionadas con ellas se cuentan incluso historias sobrenaturales vinculadas con la cercana Casa de las Siete Chimeneas. Un entorno inquietante y perfecto a la ver para introducir al jugador en dos historias que, por qué no, podrían haber tenido lugar en esa parte del subsuelo de Madrid. De hecho, fue el descubrimiento de estas bóvedas lo que llevó a Sergio Abendívar, director de Fox in a Box Madrid y un apasionado de estos juegos, a lanzar este proyecto en España después de descubrirlo en Estocolmo.
A diferencia del resto de escape rooms de Madrid, Fox in a  Box cuenta con dos salas en las que se organizan dos juegos completamente diferentes entre sí. Por un lado está ‘El Laboratorio’, una reproducción de un laboratorio científico underground donde se esconde la fórmula para erradicar un peligroso virus mutante que convierte en zombies a la población de medio continente. La otra opción, ‘El Búnker’, recrea un búnker de la Guerra fría en el que los players entran con la misión de evitar que estalle la Tercera Guerra Mundial. Cada sala acoge un máximo de 6 jugadores y son totalmente distintas, no coinciden ni en herramientas ni en pistas. Los dos juegos tienen el mismo grado de dificultad, están hechos para que tanto jugadores experimentados como novatos - con ayuda de alguna pista - puedan llegar a solucionarlos antes de que finalice el tiempo límite, y no mucho antes.

No es un escape room como las demás
Fox in a Box se incluye en una categoría nueva: live escape game revolution. Una modalidad más avanzada que persigue implicar a los jugadores al máximo; para que logren meterse definitivamente en el papel, han de entrar en el escape room caracterizados según la temática que vayan a desarrollar (científicos médicos o militares). En este aspecto es fundamental el papel de los game masters, un equipo de profesionales apasionados de estos juegos que no sólo guían al jugador durante el desarrollo aportando pistas - si el jugador así lo pide - o sacándole de algún atasco, sino que tienen la habilidad de introducirle en la historia y hacerle partícipe de ella a través de la interpretación de un personaje al comienzo de la historia. Por último, Fox in a Box aporta un grado más de complicación a la mecánica de los juegos convencionales porque, aunque siguen siendo juegos lineales - lo que supone que no es posible saltarse ningún paso, una pista lleva consecutivamente a la siguiente -, los objetos encontrados son de un sólo uso, aunque no tienen que ser útiles en el mismo momento que se descubren, sino que los jugadores deben descubrir también cuando deben utilizarlos. Esto eleva el nivel de concentración y alerta del juego, que gana en tensión y, por supuesto, en dinamismo.

¿Cómo es el público de Fox in a Box?
Más de 10.000 personas han pasado por Fox in a Box desde que abriera sus puertas en la calle Infantas en 2015, de las cuales un 65% ha conseguido salir del Búnker y un 55% del Laboratorio. La dificultad de ambas salas es igual de elevada, por eso su público mayoritario tiene entre 20 y 40 años. Abunda también el público adolescente (16 a 18 años) acostumbrado a este tipo de juegos en la red que busca la experiencia tangible que no encuentra en los videojuegos.

Cada vez más empresas demandan este tipo de ocio para sus empleados basándose en la Teoría del Flow, que afirma que actividades como ésta favorecen la total implicación de las personas en la consecución de unos objetivos a través de la escucha activa y el trabajo en equipo. Para estas peticiones ‘Fox in a Box’ organiza actividades de Team Building que son coordinadas expresamente por un coach profesional.

Aunque su grado de dificultad hace imposible que los niños menores de 14 años puedan resolver los distintos enigmas sin la ayuda de un adulto, sí es una experiencia perfecta para vivir en familia. La complejidad de las pruebas requiere los conocimientos de una persona adulta que tenga nociones básicas de geografía o matemáticas. Pero la creatividad de los niños les lleva a encontrar objetos y hacer deducciones sencillas que los adultos a veces pasan por alto.

‘Fox in a Box’ es una opción de ocio completamente diferente que sumerge al público en una versión contemporánea de las novelas Agatha Christie revolucionando a golpe de innovación el mundo de las cada vez más demandados escape rooms.
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